La de hoy es la tercera subida de este 2012. Y el resultado es que a partir del 1 de enero el recibo del agua será entre un 25 y un 30 por ciento más caro que hace un año.
La razón hay que buscarla en la privatización de la empresa Aigües Ter-Llobregat. Antes de vender, para hacerla más atractiva, la Generalitat autorizó que esta empresa cobrara el agua un 70 por ciento más cara a las compañías que finalmente llevan el agua hasta los hogares de Barcelona y su área metropolitana.
La vicepresidenta de Medio Ambiente del Área Metropolitana, Assumpta Escarp, ha señalado que "debe responder a este aumento del precio del agua la administración que lo ha provocado, la Generalitat".
Este incremento del 70 por ciento de Aigües Ter-Llobregat, según la AMB, no estaba recogido en las tarifas actuales. El AMB ha aprobado este incremento esgrimiendo la ley estatal de medidas fiscales, financieras y administrativas, que obliga a las administraciones al equilibrio presupuestario y el control del déficit
Ahora los ayuntamientos repercutirán esta subida en los ciudadanos.