Phillip Craig Garrido es un fanático religioso que fue atrapado por la policía cuando fue a buscar unos libros en la biblioteca de la Universidad de Berckley. Durante 18 años mantuvo secuestrada a Jaycee Lee Dugard y tuvo dos hijos con ella, de 15 y 11 años, que nunca han ido a la escuela y han estado completamente aislados. Cómo si fuera una película cuyo desenlace no está escrito aún, el hombre acusado de violación, homicidio, conspiración y abuso de menores, asegura en una entrevista radiofónica que todavía falta mucho por contar de esta truculenta historia.
"Van a estar completamente impresionados cuando escuchen toda la historia. Es una situación muy desagradable que empezó conmigo en un principio y cambió mi vida por completo, pero para ser capaces de entenderla completamente tienen que saber cómo empezó todo", han sido las declaraciones de Garrido a KCRA 3 después de haber sido detenido.
La trágica historia del condado El Dorado ha consternado a sus habitantes. Garrido asegura haberse reformado y haber actuado de buena fe y ha pedido a la gente que escuchen su versión de los hechos ocurridos en Bay Area los últimos 18 años, según publicaThe New York Times.
Después de haber admitido el secuestro de Lee Dugard junto con su esposa Nancy, Garrido ha afirmado ser un católico fiel y muy apegado a la religión. De hecho, es propietario de un negocio llamado "El Deseo de Dios" al que se refiere como una especie de iglesia.
"Es lo que me ha mantenido ocupado en los últimos años y ha cambiado mi vida por completo" ha dicho.
Según sus conocidos, en los últimos años se convirtió en un fanático religioso y aseguraba que Dios le hablaba a través de una caja.
"Se van a enterar de la historia más impactante por parte de la testigo, la víctima. Sólo tiene que esperar. Si son pacientes descubrirán una conmovedora historia de amor", ha dicho.