La Comisión Europea ha advertido de los riesgos de ponerse morenos en los centros de bronceado, con rayos UVA artificiales. Según un informe comunitario, solicitado por España, utilizar ese tipo de aparatos eleva hasta en un 50 por ciento el riesgo de padecer cáncer de piel.
Según Juan José Rodríguez Sendín, secretario general de la Organización Médica Colegial, las consecuencias de utilizar las camas y aparatos de bronceado artificial aparecen a largo plazo. Sendín asegura que, como médico, prohibiría la existencia de este tipo de sistemas de bronceado.
La exposición prolongada al sol durante las horas centrales del día es otro de los motivos de la aparición del melanoma, la principal causa de muerte por cáncer de piel. De hecho, de los 35.000 casos diagnosticados en Europa en el año 2000, 9.000 resultaron mortales.