El origen de muchos de los pulpos de las grandes profundidades oceánicas se sitúa en una especie que vivió en la Antártida hace 30 millones de años, según han revelado este lunes científicos que trabajan en el primer Censo de la Vida Marina.
Científicos del Censo tienen ahora pruebas genéticas de que una gran proporción de las especies de pulpos que habitan en grandes profundidades proceden de una única especie originaria de la Antártida.
Los científicos creen que los pulpos empezaron a emigrar a otros océanos hace unos 30 millones de años a medida que el Polo Sur se enfriaba y se formaba una gran capa de hielo.
Este proceso creó una especie de "autopista" marina de norte a sur de aguas gélidas que permitió la salida de los pulpos hacia otras áreas.
El científico estadounidense Jesse Ausubel, uno de los directores de proyecto, ha explicado que "existió un flujo de agua fría rica en oxígeno y sal que atrajo a los pulpos. Estos se extendieron hacia el norte y hacia las grandes profundidades siguiendo esta masa de agua".
Ausubel ha agregado que las nuevas poblaciones de pulpos se habituaron a las grandes profundidades y perdieron las características bolsas de tinta "porque este mecanismo, donde no hay luz no tiene ninguna ventaja evolutiva".
Conchas gigantes en el Caribe
Otro de los nuevos descubrimientos es de un equipo de Venezuela y se refiere a la increíble abundancia de conchas gigantes en el Caribe entre el 1200 y el 1500.
Miloslavich explicó a Efe que estos "concheros" se formaron durante esos trescientos años, "cuando los indígenas de las zonas continentales de Venezuela migraban hacia la costa, hacia el archipiélago de Los Roques, y explotaban una caracola gigante llamadas ''botuto'' localmente".
Su explotación masiva creó gigantescas concentraciones "que han llegado a generar islas que cambian las corrientes locales y son colonizadas por grandes cantidades de organismos".
Ausubel destacó que estos dos ejemplos son sólo una muestra de la gran cantidad de investigaciones que se están realizando en todo el mundo sobre la vida en los océanos.
"Integrar todos estos descubrimientos en múltiples regiones del mundo es un gran desafío. Personalmente estoy asustado por la cantidad de trabajo, pero estoy seguro al 100 por ciento que en octubre del 2010 estará listo el primer censo de la vida marina", ha dicho el científico.
El Censo de la Vida Marina (CVM) es un proyecto en el que trabajan 2.000 científicos de 82 países de todo el mundo y que en octubre del 2010 publicará la primera lista de especies marinas conocidas, tanto existentes como extinguidas.
Imagen del 'Megaleledone setebos', especie de pulpo identificada como la más cercana al antecesor común de buena parte de los pulpos modernos. El ejemplar de la imagen es joven, ya que los adultos alcanzan el metro de diámetro