Justo antes de que estallará el conflicto que ha llevado la marea verde a la calle y puesto en pie de guerra a la comunidad educativa madrileña, a principios de septiembre, se produjo un encuentro entre los lideres de UGT y de Comisiones Obreras con Ignacio González en el que no estaba pensado hablar de los problemas de la educación madrileña.
Durante el encuentro, y tras convertise en tema de conversación, los líderes sindicales se hicieron eco del malestar de la comunidad educativa y pidieron al vicepresidente diálogo para intentar alcanzar acuerdos. En ese sentido, se pidió total flexibilidad para lograr que se mantuvieran los desdobles; las clases de refuerzo; el nivel de empleo......
El vicepresidente aparentemente recogió el guante y aseguró que trasladaría esa idea a la consejera de Educación Lucía Figar para que esta se sentará a negociar la aplicación pr´actica de las instrucciones.
Figar, sin embargo, no ha sido capaz de convocar todavía a los convocantes de las movilizaciones para discutir sobre las diferencias que les separan.