Martes, 29/5/2012 06:22
El comité de empresa del Hospital Gregorio Marañón de Madrid se ha concentrado este viernes a las puertas del citado centro sanitario para pedir la dimisión del gerente del centro, Antonio Barba, por acusar a una enfermera de haber causado la muerte del bebé Rayán.
El padre de Rayán todavía no sabe si presentará denuncia por la muerte de su hijo. Horas antes de que el cadáver del bebé sea trasladado a Marruecos en un avión de la casa Real alahuí. El joven recordó los últimos momentos en que vio a su hijo con vida. Fue la tarde del domingo y Rayán se encontraba todavía en buen estado.
Además de la dimisión del gerente, los trabajadores, la mayoría enfermeras,han manifestado su apoyo a la enfermera de la unidad de neonatos que alimentó por vía intravenosa a Rayán y para denunciar la mala gestión del hospital, así como la falta de personal.
El Comité sostiene en un comunicado que "este incidente se enmarca dentro de una mala organización y planificación donde diariamente los profesionales del centro sufren una presión asistencial continua, sometidos a una insuficiencia de plantilla y movilizaciones forzosas arbitrarias" y además, aseguran que todos estos hechos son conocidos por el gerente "por reiteradas denuncias del comité de empresa y de los trabajadores".
El comité de empresa del Gregorio Marañón solicitan la dimisión del gerente y que rectifique publicamente sus declaraciones contra la enfermera.
Ingresada por problemas de salud
La joven enfermera se encuentra ingresada en un centro psiquiátrico privado para afrontar la trágica situación, según ha afirmado Estela González, enfermera de Oncología del mismo centro, quien ha subrayado que no se puede criminalizar a la joven porque el problema es de organización del personal en la sanidad madrileña.
Pero qué hay que investigar?? Investigar en este país significa empezar a dar vueltas a las cosas hasta que nos olvidemos de ellas para nada. Puede que las palabras del director médico fueran duras, pero de momento es el único que ha dado la cara y de forma rápida. Cierto que tras este caso han salido a la luz las grandes deficiencias que hay y la falta de formación de algunas enfermeras, esperemos que se vayan resolviendo.
Aqui no dimite nadie. Unicamente hablo la gerente de primaria del área 9,cuando se hablo del area unica de salud (privatización de la sanidad), y fue cesada. No hay voces discordantes en las gerencias de hospitales ni de primaria.
La táctica es la de siempre: el resultado es fruto de un error humano con nombre y apellidos. Ya la utilizó el PP en los casos del Prestige con el capitán Apostolos Mangouras, el conductor del metro en Valencia y el piloto borracho en el Yakolev. Tratan de escabullir responsabilidades con la ayuda de los jueces.
Lei, el gerente no actuó bien, tenía que haber esperado los resultados de la investigación y en todo caso dar la cara por su empleada. Estas enfermeras acaban la carrera y trabajan con contratos de hasta un solo día, suplencias, de todo tipo, en diversos departamentos, tienen que saber de todas las especialidades ya que las rotan y por lo tanto no son funcionarias.
Naturalmente que tuvo que dar explicaciones el gerente por el grave suceso. Pero es muy sencillo, como gerente de un hospital responsabilizar, con las duras palabras que usó ante todos los medios de comunicación, a la enfermera que en esos momentos se encontraba allí. Sin duda, la enfermera tendrá que responder ante la justícia por su accidente; de momento el gerente no asume responsabilidad de ningún tipo. Y yo me pregunto, no es él que debe gestionar el buen funcionamiento de las distintas unidas del hospital; si se producen disfunciones y traen como consecuencia este tipo de accidentes tan graves.... alguna responsabilidad tendrá el señor gerente. Es costumbre en este país no asumir responsabilidades de ningún tipo, cuando el cargo es político y está vinculado a partidos de derecha, como sucede en este caso con la Comunidad de Madrid y el gerente, o sin ir mas lejos, en la propia Comunidad Valenciana con el Sr. Camps y sus trajes. No niego que suceda también con la izquierda, pero la derecha "destaca" en estos últimos años, naturalmente, por asumir sus responsabilidades o mejor dicho, irresponsabilidades, en forma de dimisión. Gobierne quién gobierne, dirija quien dirija un centro hospitalario, por favor, con la salud no juguemos. Tenemos la suerte de disponer de un sistema de salud pública con personas muy cualificadas, muchas de ellas desde hace años decidiendo irse a paises como Gran Bretaña, porque se las respeta y trata laboralmente mucho mejor. Cuidemos a los que nos pueden cuidar, con mejores contratos laborales, mas personal y sobretodo con una responsable supervisión.