Viernes, 10/2/2012 00:52
El prelado francés André Fort, obispo de Orléans, ha puesto en duda la eficacia del preservativo en la lucha contra el sida al considerar que este medio de protección no es seguro al cien por cien dado que "el virus pasa a través" del mismo. "Usted lo sabe muy bien. Todos los científicos lo saben: el tamaño del virus del sida es infinitamente más fino que el de un espermatozoide. Está probado que el preservativo no es una garantía al 100% contra el sida", ha dicho Monseñor Fort en las ondas de France Bleu.
Asimismo, ha añadido que, de la misma manera que en los paquetes de tabaco pone "peligro", en las cajas de preservativos debería poner "fiabilidad incompleta".
La comunidad científica francesa ha contestado rápidamente los argumentos del prelado, quien, en un comunicado remitido más tarde a la edición digital de Le Parisien, ha aclarado que sus declaraciones en la radio se basaban en un artículo publicado el pasado 22 de marzo en un diario nacional sobre un estudio que decía que el preservativo sólo era fiable en un 97% en las mejores condiciones de utilización y en un 87% en las condiciones en que se presenta en Africa.
"André Fort admite haber cometido el error de hablar de cuestiones que se han planteado en estudios anteriores sobre la permeabilidad del preservativo y toma nota de las declaraciones de los especialistas que atribuyen estos fracasos a otras causas", dice el texto remitido al diario.
The Lancet acusa al Papa de tergiversar la ciencia
Mientras tanto, en la prestigiosa revista médica The Lancet acusa, en un duro editorial, al Papa Benedicto XVI de "tergiversar" la ciencia por afirmar que el uso de preservativos agrava el problema del sida y exige al Vaticano una rectificación en toda la regla. "Al afirmar que los condones exacerban el problema del sida, el Papa ha distorsionado públicamente las evidencias científicas con el fin de promover la doctrina católica sobre ese tema", critica la revista británica en su último número.
"No está claro si el error del Papa se debió a ignorancia o a un intento deliberado de manipular la ciencia en apoyo de la ideología católica", escribe The Lancet.
También afirma que, "cuando una persona influyente, ya sea una figura religiosa o política, hace una declaración científica que podría tener efectos devastadores sobre la salud de millones de personas, debería retractarse o rectificar". Según la revista, "algo menos que eso sería hacer un flaco servicio al público y a quienes trabajan en defensa de la salud, incluidos muchos miles de católicos que trabajan de manera incesante para impedir la propagación del sida en todo el mundo".
Me suscribo al comentario de Alfonso, ¿a este tipo no habria que darle un castigo ejemplar? no se puede ir por la vida jodiendo la vida de los demas por mucho que creas en tu dios, al Cesar lo que es del Cesar: obispos dejense de meterse en politica y demas asuntos que no son de su incumbencia y hagan lo que en teoria deberian ya estar haciendo hace siglos: ayudar al projimo, no joderle la vida.
¿lo sabrá por experiencia propia?
La iglesia se ve que no tiene acciones en empresas de preservativos, pero si en empresas que desarrollan el retro virus del Sida, sigan asi y subiran las acciones de esas empresas, y asi la empresa UMASGES que es la gestiona las empresas del Vaticano volvera a darles más beneficios.
Asi como siga disminuyendo la masa de ignorantes que asiste a la iglesia catolica, los obispos comenzaran a usar medidas desesperadamente absurdas para seguir garantizandose siervos cautivos; por ejemplo exigir que los matrimonios tengan un minimo de 10 hijos "o los que Dios les mande" y con miedos y supersticiones imponerles la "obligacion" de obligar a estos menores asistir a misa hasta los 18 anyos... esa medida ha sido un exito en paises tercermundistas donde predomina el analfabetismo, que acaba beneficiando el bolsillo de caciques. Senyor obispo: la religion que usted representa es pasajera, la ilustracion llego para limpiar la casa.
la pregunta que se plantea The Lancet es retórica sin duda. No es ingnorancia, es mala fé pura y dura. Tan dura como criminal. Y monaguillo francés, chupando rueda. Estos jerarcas catolicos producen repugnancia.