El 15-M estará vigente mientras pervivan las razones por las que surgió. Y la principal de ellas es la recuperación de la POLÍTICA como elemento vertebrador de las relaciones sociales, y no como instrumento de poder de los grupos económicos. Para ello es fundamental, no ya una nueva Ley Electoral, sino una Ley Orgánica de Participación Ciudadana en el marco de una nueva Constitución que consagre una efectiva separación de poderes y no solo de los tres clásicos, sino también del llamado cuarto poder, ya que la Información es, por encima de todo, un derecho, respecto al poder económico, principalmente el financiero.