La Comisión Europea (CE) ha dado luz verde con condiciones a la adquisición del sello discográfico británico EMI por parte de Universal Music Group, filial del grupo francés Vivendi.
Logo de Universal, la mayor compañía discográfica en la industria de la grabación-
La CE considera que la operación, tal y como le fue planteada por las empresas, habría permitido a Universal endurecer significativamente los términos de licencia que ofrece a las plataformas digitales que venden música a los consumidores, como Spotify, Apple o Amazon.
El vicepresidente de la CE y titular de Competencia, Joaquín Almunia, ha aclarado que la investigación llevada a cabo por sus servicios "ha prestado atención especialmente a la innovación digital, que está cambiando la manera en que la gente escucha música".
La concentración propuesta aunará a dos de las cuatro grandes discográficas mundiales, y la CE ya ha mostrado su preocupación por que Universal se hiciera con un excesivo poder de mercado frente a sus clientes directos que venden música en formato físico y digital a nivel minorista.
En su opinión, Universal podría haber incrementado su peso de tal manera que hubiera podido imponer precios más altos y términos de licencia más onerosos a proveedores de música digital, lo que "habría afectado negativamente a las posibilidades de innovar" en ese terreno.