Apple planea incorporar a su nueva generación de ordenadores portátiles una tecnología innovadora. Los MacBooks que se comercialicen a partir del próximo año contarán con pantallas basadas en la tecnología LED para la iluminación. Este avance permitirá mejorar la distribución de la luz y la saturación del color, así como un menor consumo de energía y, por tanto, un aumento en la duración de la batería.
Además, la duración de estas pantallas, que contarán con la garantía del proveedor taiwanés Kenmos, tendrán una mayor ''esperanza de vida'' que las actuales pantallas, con retroiluminación basada en fluorescente. En base a esta tecnología, su vida útil podría alcanzar las 50.000 horas de encendido. No obstante, Kenmos rehusó confirmar un negocio por el que podría ver incrementar sus beneficios unos 41 millones de euros.
El inconveniente de esta tecnología es su precio, aunque se espera que hasta la fecha de lanzamiento la reducción de costes la hagan rentable. En cualquier caso, la intención de Apple es subirse cuanto antes al carro de un avance que ya aplican, por ejemplo, Sony y Asus en algunos de sus modelos.
El director ejecutivo de diseño de Mac, Steve Jobs, ha prometido como parte de una iniciativa ambiental que la línea de ordenadores de la compañía cambiará a todo LEDs cuando sea factible pero no ha dado una fecha para el cambio. El cambio se cree que estará vinculado tanto a la reducción del costo de los LEDs como a la producción en masa de las luces para los tamaños de pantalla empleado por los productos de Apple.
Informes recientes han sugerido que la siguiente revisión de MacBook orientada al consumidor se someterá a un mejor diseño que convierte el portátil de plástico a aluminio y debería, también, introducir otras mejoras técnicas como la plataforma Centrino 2 de Intel y acompañamiento de procesadores Core 2 Duo más rápidos.